Tú puedes ayudar a salvar la vida o evitar complicaciones a enfermos o accidentados.
Los accidentes ocupan la primera causa de muerte entre niños, adolescentes y personas mayores y una de las primeras causas de incapacidad, por lo que toda persona incluyendo los niños mayores, deben estar preparados para atender un caso de urgencia en lo que llega la atención médica de emergencia, ya que es cuestión de segundos los que pueden determinar las consecuencias y hacer la diferencia entre la vida, la muerte y el evitar complicaciones mayores.
Los primeros auxilios son técnicas que se aplican primero para salvar la vida de una persona que ha sufrido un accidente y después para prevenir complicaciones o daños mayores.
Sin embargo no todas las personas pueden tener la capacidad para atender un herido, porque se impresionen mucho, porque sus condiciones de salud no favorezcan su actuación inmediata o porque no sepan qué hacer o cómo hacerlo adecuadamente.
Para que los primeros auxilios sean efectivos es conveniente conocer las técnicas y haberlos practicado antes, por lo que te invitamos para que con tu familia organicen una reunión para capacitarse e inviertan un poco de tiempo practicando las técnicas, para que si llega el momento, todos puedan actuar oportuna, rápida, eficaz y tranquilamente.
Recuerda que los accidentes no avisan y pueden sucedernos a todos, en cualquier momento y en cualquier lugar y que lo se haga de inmediato puede salvar la vida y evitar muchas complicaciones y gastos extremos.
Todos podemos o hemos estado en alguna situación de emergencia en la que actuar serena y rápidamente puede significar la vida o la muerte de una persona. De ahí la importancia de conocer las diversas técnicas de primeros auxilios que deben ser aplicadas con precisión y efectividad en cada caso.
Para poder determinar lo que es una urgencia médica, es decir un evento que ponga en riesgo la vida, tanto de accidentados como de enfermos es necesario aplicar los llamados principios de acción, que son revisar, llamar y atender.
El primer principio revisar, debe aplicarse para identificar los riesgos ante los que se encuentra el lesionado o enfermo y la posibilidad de actuar sin ningún riesgo adicional para la persona que va a ayudar. Así mismo debe evaluar las condiciones del lesionado o enfermo y determinar si es posible la causa del accidente.
El segundo principio llamar, es importante para solicitar de inmediato la ayuda médica profesional, la que será mucho más efectiva si se ha determinado la gravedad y el problema principal del enfermo o lesionado, para que sepa a quien llamar y el servicio solicitado cuente con los recursos para atender de inmediato esa urgencia. En este sentido, la línea rápida de atención de la Cruz Roja es el número 065.
El tercer principio atender, se refiere a la aplicación de técnicas de primeros auxilios que eviten la muerte o complicaciones graves. Para ello se deben conocer y practicar todas las técnicas, para que llegado el momento se apliquen con seguridad, conocimiento y responsabilidad.
¿QUÉ HACER ANTE UNA EMERGENCIA?
Ante un accidente, mantenga la calma, avise a los servicios de salud y si sabe qué hacer hágalo de inmediato
Los primeros auxilios requieren en gran medida del sentido común y de los conocimientos básicos de primeros auxilios de quienes los brindan.
Como primeras reglas están: el que si no sabemos qué hacer, busquemos a quien sí pueda ayudar y muy importante es, el NO poner el riesgo nuestra propia vida.
Por eso debemos:
- Conservar la calma.
- Revisar rápidamente el lugar, para detectar si hay algún peligro.
- Evaluar la situación, esto significa ver que el herido se encuentre en un lugar seguro, de no ser así, solicitar ayuda para ponerlo en lugar seguro, tratando de moverlo lo menos posible.
- Pedir ayuda inmediatamente a los teléfonos de urgencias, que siempre debemos llevar en nuestra cartera o bolsa. (Cruz Roja, bomberos, policía).
- En caso de que haya varios lesionados, se debe atender primero al herido más grave, que es el que no respira, presenta hemorragia o ha perdido el conocimiento.
- Desabroche la ropa del herido, camisa, corbata, cinturón, brassiere, falda, zapatos para que pueda respirar mejor y esté cómodo.
- Si el lesionado está consciente, pregúntele cómo se llama, qué le sucedió, qué le duele y a quién debe avisar de sus familiares. Si no lo está, trate de averiguar quién es, por medio de sus identificaciones personales.
- Háblele, cálmelo y anímelo mucho.
- En caso de fractura no mueva al lesionado, sobre todo si se tiene sospecha de fractura de cráneo, columna vertebral o cuello.
- NO de nada de comer o de beber al lesionado.
Todo hogar, centro de trabajo, escuela o coche debe contar contar con un botiquín, así ante una emergencia, se podrán reducir los daños y salvar una vida
Todo hogar, escuela, centro de trabajo y automóvil debe contar con un botiquín que contenga lo necesario para salvar una vida y evitar complicaciones provocadas por un accidente.
Un botiquín debe contener material de curación y medicamentos que no tengan riesgo para las personas, sin embargo siempre debe preguntarse antes de administrarlos sobre una posible alergia o reacción negativa ante cualquier medicina o sustancia.
Es importante que el botiquín no esté al alcance de los niños, se conserve en lugar fresco y que con frecuencia, sea revisada la fecha de caducidad de los medicamentos para suplirlos en caso necesario.
Para atender una emergencia, el botiquín debe contar con:
- Directorio de un médico cercano, Cruz Roja, ambulancias y servicios de salud.
- Alcohol.
- Merthiolate.
- Tela adhesiva o micropore.
- Algodón.
- Agua oxigenada .
- Vaselina blanca.
- Gasas esterilizadas.
- Vendas limpias de al menos 3 tamaños.
- Tijeras limpias, no oxidadas.
- Jeringas desechables.
- Termómetro.
- Curitas.
- Aspirinas y paracetamol.
- Antidiarreicos.
- Antivómitos.
- Algún antihistamínico para casos de intoxicación.
- Loción de calamina.
- Jabón neutro.
- Lámpara de pilas y pilas nuevas.
En caso de no contar con un botiquín cuando se presente una emergencia, se pueden utilizar reglas o lápices, medias, corbatas, sábanas o pañuelos limpios.
El desmayo o síncope, es la pérdida repentina y breve de la conciencia, por falta de irrigación sanguínea adecuada
Generalmente antes de que suceda, la persona se siente aturdida o mareada y logra incluso avisar, acostarse o sentarse para prevenir un golpe fuerte.
El desmayo es una forma de protección del suministro de oxígeno al cerebro, ya que después de la caída involuntaria que sigue al desmayo, hay un mayor flujo de sangre al cerebro.
La causa más común de los desmayos es la hipotensión ortostática, que es el descenso súbito de la presión arterial y sucede generalmente al levantarse y con mayor frecuencia cuando alguien ha estado en cama durante varios días. También es común en personas mayores con trastornos circulatorios o que toman medicamentos para la hipertensión arterial o la depresión.
Algunas personas padecen un tipo de desmayo llamado síncope vasovagal y eso ocurre porque en determinadas circunstancias el nervio vago, que pasa a lo largo del cuerpo y del pecho y que controla muchos procesos involuntarios, súbitamente desvía la sangre a una parte del organismo formando un depósito en ese sitio y haciendo que disminuya el abastecimiento que requiere el cerebro.
Otros motivos del desmayo son el estrés o cansancio excesivo, un susto, ver sangre, la exposición a determinados olores o sonidos, la falta de alimento o de agua, la deshidratación, el inicio de un embarazo, la exposición al sol, la recuperación de una anestesia total o el padecer enfermedades como la diabetes, cuando disminuye el nivel de azúcar súbitamente o por hipoglucemia. También las personas que tienen arritmias o eventos cerebrovasculares son propensas al desmayo.
Si bien la mayoría de los desmayos son situaciones pasajeras y no requieren de tratamiento médico, ante todo desmayo es necesario consultar al médico para que defina el diagnóstico y el tratamiento adecuado. En ocasiones puede solicitar un electroencefalograma, un electrocardiograma y un análisis de sangre para identificar el motivo.
Para atender un desmayo y disminuir el riesgo, si siente o ve que alguien se pone pálido, empieza a sudar frío, se marea y siente que se va a desvanecer o ya de desmayó:
- Si siente que se va a desmayar, acuéstese y eleve sus pies o siéntese inclinando la cabeza por debajo del nivel del corazón, pero no la coloque entre las rodillas, porque si se desmaya se puede caer y golpear fuertemente.
- Si la persona ya se desmayó, acuéstela y levante sus pies, para que el flujo sanguíneo llegue más rápido a su cabeza.
- Frote con alcohol las muñecas de las manos, la nuca y refresque la frente, de preferencia no ponga alcohol en la nariz del desmayado.
- No de nada de beber ni comer hasta que se haya repuesto un poco.
- Cuándo la persona vuelva en sí, tápelo bien porque en ocasiones al desmayo le sigue una sensación de escalofrío con templores.
Si usted se marea con frecuencia, le sugerimos que al levantarse espere sentado entre uno o dos minutos antes de ponerse de pie, si es por ayuno tome un vaso de jugo de naranja con azúcar o un refresco azucarado. Si es por ejercicio, gradúelo de forma que no le cause agotamiento extremo y tome varios vasos de agua al día.
El envenenamiento por inhalación impide respirar bien y puede ocasionar la muerte
Puede ser ocasionado por humo, gases, vapores de autos, vapores químicos de pinturas, solventes o gases industriales.
Las señales de alarma son: ojos, nariz y garganta irritados, tos, dolor de cabeza, dificultad para respirar, náuseas, mareo, pérdida del conocimiento.
Inmediatamente:
- Retire a la persona de la fuente de humo o de la contaminación y colóquela en un lugar ventilado y abierto.
- Aflójele la ropa.
- Si está inconsciente, dele tratamiento para desmayo o pérdida del conocimiento.
- Si no reacciona llévelo de inmediato al médico.
Las heridas leves requieren de mucha higiene para evitar infecciones, en general no son graves y se curan fácilmente
Son lesiones ocasionadas por cortadas, raspones y golpes que ocasionan ligeros daños en las capas superiores de la piel, no originan grandes sangrados, no afectan órganos vitales, músculos, tendones o nervios y no son muy grandes.
Lo que debe hacerse es:
- Lavarse las manos antes de tocar la herida o lesión.
- Lavar bien la herida con agua fría y limpia y jabón, de preferencia neutro.
- Si hay tierra o excremento, se debe limpiar con cuidado la herida, se puede utilizar una perilla de hule o jeringa para inyectar agua de manera que la tierra o basura salga de la herida. Si hay pellejo, hay que levantarlo y limpiar bien quitando toda la mugre y basurita.
- Si la herida fue provocada por tijeras o cuchillos, presione un momentito a los lados hasta que se calme el sangrado.
- Desinfecte alrededor de la herida, no ponga directamente alcohol o merthiolate, solamente agua oxigenada si cuenta con ella.
- Seque bien y cubra la herida con una gasa o curita dependiendo del tamaño. Cambie la curación y deje por momentos la herida al aire libre, para que pueda cicatrizar bien.
- Si tiene astillas enterradas, frotando suavemente contra le pelo en ocasiones logran desprenderse, si no con una lupa y unas pinzas o con ayuda de una aguja pasada al fuego, trate de sacarla, si no puede tendrá que llevarlo al médico para que lo extraiga.
- Si hay restos de vidrio o lámina, mejor llévelo al médico para no provocar nuevas heridas y valore la necesitad de administrar la vacuna contra el tétanos.
Las quemaduras se pueden prevenir, son muy dolorosas y sus secuelas pueden durar toda la vida
Las quemaduras son una de las primeras causas de accidentes e incapacidad graves. Uno de los principales problemas es que además de ser muy dolorosas dejan terribles cicatrices y secuelas emocionales y el costo de las varias cirugías que requieren en algunos casos, es enorme.
Las quemaduras son producidas por fuego, pero también por exposición extrema al sol, productos químicos, vapor o electricidad.
Las quemaduras pueden ser de poca gravedad, pero también las hay muy graves penetran a mayor profundidad y pueden lastimar los nervios, vasos sanguíneos, glándulas, huesos y músculos.
Las quemaduras se han clasificado según su extensión y nivel de profundidad en:
- De primer grado, cuando ocasionan dolor y enrojecimiento, pero no se forman ampollas y el daño se limita a la capa externa de la piel. Estas son fáciles de curar y el dolor pasa pronto.
- Las de segundo grado, producen ampollas, dañan la epidermis y la dermis, la capa más interna de la piel, son más dolorosas y generalmente no son graves a menos que cubran gran parte del cuerpo o que las ampollas se lleguen a infectar.
- Las de tercer grado son muy graves. Presentan carbonización de la piel que se ve blanca o negra y la quemadura se extiende la tejido debajo de la piel. Al principio no son dolorosas que el quemada termina con las terminaciones nerviosas, pero estas requieren de ayuda inmediata porque el cuerpo se deshidrata, y pueden ser mortales si cubren más del 30% del cuerpo o si dañan alguna función vital.
Las quemaduras de primer grado no requieren atención médica. Se debe colocar la parte lastimada en el chorro del agua fría.
Las de segundo grado, deben ser revisadas por el médico, sobre todo si afectan cara, pies, manos o genitales.
- NO se deben reventar las ampollas, sino esperar a que drenen solitas, para evitar infecciones. El médico pude si es necesario abrir alguna, pero cuidando mucho la limpieza.
- Es recomendable aplicar la vacuna contra el tétanos.
Las quemaduras de tercer grado requieren de atención médica especializada y hospitalización, ya que en muchos casos se va a requerir de una transfusión sanguínea , oxígeno y control estricto para evitar infecciones. Algunas personas quizá pueden requerir de injertos de piel, ya que esta en caso de este tipo de quemaduras, no se repara solita.
OJO Por ningún motivo ponga en la quemadura cebolla, pepino, clara de huevo, aceite de cocina, mayonesa ni NINGUNA otra sustancia o elemento casero. Solamente ponga la parte quemada al chorro de agua fría o sumérjala en ella.
Las quemaduras provocadas por electricidad son muy graves porque dañan el músculo y los huesos. Pueden evitarse si se revisan los cables constantemente
La electrocutación se ocasiona por una descarga eléctrica muy fuerte que provoca la quemadura de la parte expuesta a la fuente de la descarga, deshidratación inmediata y si es muy fuerte, estado de choque y muerte.
Después de una descarga eléctrica, las señales de alarma generalmente son: pérdida del conocimiento, desorientación, sueño, temblor muscular y quemaduras que dejan la piel y músculos muy negros.
Para dar primeros auxilios a una persona que ha sufrido una descarga eléctrica:
1. NO toque directamente a la persona mientras esté en contacto con la fuente que le causó la descarga eléctrica, ya que puede quedar pegado a ellos y electrocutarse también.
2. Si puede desconecte de inmediato la corriente o retire los cables ayudándose de un palo de madera.
3. Si el piso está mojado, no se acerque ni lo pise.
4. Si no puede desconectar la corriente, párese sobre algo seco como una cobija, tapete de hule o periódico que no tengan la oportunidad de mojarse y que no conduzcan la electricidad, nunca utilice algo que contenga metal.
5. Si no puede quitar el cable, trate de jalar a la persona colocando en sus pies un mecate sostenido por un palo. Haga un nudo corredizo para que lo pueda “lazar”.
6. Una vez separada la persona accidentada y si no hay riesgo para usted, verifique su respiración y pulso y si es necesario dele respiración artificial y restablezca su latido cardíaco.
7. Proteja la parte quemada con una tela limpia que no se pegue a la piel y llévelo de inmediato al hospital.
Para prevenir estos accidentes:
- Aprenda a cambiar fusibles e identifique cómo se puede cortar la electricidad en donde usted vive.
- Revise las conexiones eléctricas y arregle las que están dañadas.
- Revise los cables y solicite a quien sepa hacerlo que cambie los dañados y cubra las áreas que están sin protección (pelonas).
- Durante temblores, huracanes y otros eventos naturales aléjese de los cables de luz.
- En su casa, no coloque cables sobre o cerca de clavos.
MORDIDAS O PIQUETES DE ANIMALES
Para prevenir mordidas de animales, estos deben estar vacunados y nunca de deben entrenar o jugar con ellos en forma agresiva
Muchos animales con los que convivimos, aún siendo nuestras mascotas, pueden reaccionar contra uno y provocar alguna mordida que lesione músculos, tendones y nervios.
En estos casos:
- Si la mordida penetró la piel, solicite inmediatamente ayuda médica o lleve al lesionado al hospital más cercano.
- Amarre al animal si es propio o indique que se capture en caso de no ser así, para que sea observado.
- Controle la hemorragia, presionando sobre la herida.
- Lave la herida con abundante agua y jabón.
- No aplique ningún medicamentos en la zona lesionada.
- Coloque una gasa, algodón o trapo limpio sobre la lesión y fíjelo con una tela adhesiva o vendaje.
- Lleve al lesionado al servicio médico más cercano para que el médico determine si es necesario aplicar la vacuna antirrábica.
- En caso de que así sea, aplique todas las dosis de la vacuna antirrábica, ya que esta enfermedad es mortal.
En algunos casos quizá sea necesario suturar la herida, es decir coserla y en otros las mordidas llegan a ser tan grandes que requieren de un injerto de músculo o de piel. Por lo que es necesario que la valoración la haga un médico especialista en el hospital más cercano.
